(Vol.11, No.6)
ISSN: 1067-151X
© 2003 American Academy of Orthopaedic Surgeons
Imagen digital y vídeo: principios básicos y usos
Las imágenes digitales permiten que los cirujanos ortopédicos dispongamos de nuevas y potentes herramientas de gran utilidad. Actualmente, forman ya parte de algunos aparatos médicos de uso diario que se usan para la documentación y la presentación de casos, así como para el diagnóstico y la obtención de información sobre el tratamiento quirúrgico de los pacientes. Los ordenadores y proyectores digitales también han transformado las presentaciones de tipo docente. Para crear imágenes digitales, vídeos y presentaciones que resulten eficaces, es importante entender los principios básicos de la tecnología digital.
Tratamiento de las pseudoartrosis del escafoides carpiano
Las pseudoartrosis del escafoides carpiano pueden acabar produciendo una artrosis de muñeca. Para evitarla, se debe lograr que las fracturas de escafoides consoliden en posición anatómica. La tomografía axial computarizada (TAC) y la resonancia magnética (RM) son muy útiles para valorar el grado de colapso carpiano, la intensidad del colapso escafoideo y la posible pérdida ósea. También para detectar la existencia o no de osteonecrosis. Las pseudoartrosis del cuerpo del escafoides pueden producir una deformidad "en joroba", deformidad que hará aumentar las probabilidades de colapso en el futuro y por lo tanto de artrosis. Dicha deformidad, que es secundaria al colapso, debe tratarse quirúrgicamente por vía palmar mediante osteosíntesis e injerto intercalar. La vía dorsal, que suele utilizarse en las pseudoartrosis proximales, es preferible para la extirpación de un polo proximal necrótico, o para la realización de una buena osteosíntesis (con tornillo o agujas). En caso de pseudoartrosis con osteonecrosis, lo más recomendable será el injerto vascularizado.
Tratamiento conservador del pie zambo idiopático
Como muchos cirujanos ortopédicos creen que el tratamiento conservador no corrige bien el pie zambo congénito idiopático y que las correcciones conseguidas con dicho tratamiento no son perdurables, la mayoría de los niños se tratan quirúrgicamente mediante amplia liberación posteromedial y lateral. Sin embargo, el tratamiento quirúrgico puede producir deformidades residuales, rigidez y dolor. Los tratamientos conservadores preconizados por Ponseti y el grupo francés han dado buenos resultados, por lo que su interés es cada vez mayor. El método de Ponseti utiliza la manipulación y el enyesado de los pies zambos idiopáticos. El método francés consiste en fisioterapia, vendaje funcional y movilidad pasiva continua. La realización de dichas técnicas conservadoras de forma precisa hará que paulatinamente se utilicen más, por lo que cada vez será menos necesario operar. Además, con ellas también disminuirá la morbilidad relacionada con las liberaciones quirúrgicas amplias.
Fracturas del tobillo por rotación
Las fracturas de tobillo son muy frecuentes. La elección del método de tratamiento más adecuado dependerá de la estabilidad articular. Las fracturas estables (aisladas de maleolo peroneo) suelen tratarse de forma conservadora. Las fracturas inestables (bimaleolares o similares) normalmente se tratan mediante reducción abierta y osteosíntesis. Cuando el ligamento deltoideo esté parcialmente lesionado, las radiografías en estrés pueden ayudarnos a decidir el tratamiento a seguir. Por ejemplo, si en las citadas radiografías no aparece desplazamiento astragalino, aunque clínicamente haya dolor e inflamación internos, lo más adecuado será llevar a cabo un tratamiento conservador. Las fracturas de maleolo posterior deben reducirse y fijarse cuando afecten a más del 30% de la superficie articular, y también cuando tras estabilizar el peroné, el maleolo posterior siga estando desplazado. Las fracturas de tobillo con afectación de la sindesmosis son muy inestables, por lo que deben tratarse mediante tornillo transindesmal. Para terminar, hay que mencionar que sigue habiendo algunos asuntos controvertidos con respecto a las fracturas de tobillo, como por ejemplo, la elección de los tornillos metálicos frente a los reabsorbibles, el tamaño más adecuado del tornillo, las corticales que deben sujetarse y las indicaciones para la extracción de los tornillos. Las enfermedades asociadas, como la diabetes, y la edad avanzada no deben hacernos abandonar las pautas habituales de tratamiento.
La discitis infantil
La discitis infantil puede afectar a cualquier nivel de la columna vertebral: torácico, lumbar o sacro. Suele presentarse en niños menores de 5 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad. La exploración clínica, las pruebas de laboratorio y los estudios radiológicos orientan al diagnóstico. La interpretación adecuada de dichas pruebas puede evitar una intervención invasiva innecesaria. La presentación clínica de la discitis varía con la edad. Los niños mayores pueden oponerse a cargar pesos, aquejar dolor lumbar o abdominal, o presentar cojera. Los niños más pequeños suelen manifestar irritabilidad. Este síndrome parece estar causado por una infección bacteriana, generalmente por Staphylococcus aureus. La mayoría de los niños mejoran con tratamiento antibiótico durante 4-6 semanas. La inmovilización no es absolutamente necesaria, aunque ayuda a mejorar los síntomas. Además, si existe destrucción ósea, la inmovilización frenará la progresión de la deformidad espinal. La biopsia del espacio discal infectado debe hacerse sólo en niños que no respondan al tratamiento antibiótico. Para llevar a cabo el adecuado seguimiento de una discitis, hay que realizar radiografías periódicas durante un período de 12-18 meses. Su finalidad será asegurar que el proceso destructivo quede resuelto.
Biología del cartílago articular
El cartílago articular es un tejido complejo formado por condrocitos, que está sometido a cambios metabólicos debidos a la edad, enfermedades o lesiones. Dichos cambios pueden dificultar la supervivencia y reparación de los condrocitos, originando una pérdida de superficie articular, que finalmente conducirá a la artrosis. Actualmente, se investigan los procesos celulares y moleculares relacionados con la fisiología y la patología del cartílago articular, y se están desarrollando fármacos condroprotectores para mejorar su función. La investigación actual pretende clarificar los mecanismos por los que diversos fármacos (glucosamina, condroitín sulfato, ácido hialurónico, té verde, glucocorticoides, AINE) pueden modificar los síntomas y la evolución de la artrosis. También se estudian nuevas formas de estimular la reparación y sustitución del cartílago lesionado, como el uso de inhibidores de la metaloproteinasa de la matriz, terapia génica, factores de crecimiento, inhibidores de la citocina y sustitutos artificiales del cartílago. La ingeniería tisular (combinación de matrices artificiales con células, factores de crecimiento o genes) puede mejorar los tratamientos de las lesiones cartilaginosas.
Lesiones de partes blandas asociadas a las fracturas cerradas: valoración y tratamiento
Es importante comprender la gravedad de las lesiones de partes blandas asociadas a las fracturas cerradas, puesto que influyen en su tratamiento. Tras un traumatismo, las partes blandas sufren alteraciones microvasculares e inflamatorias que causan acidosis e hipoxia tisular local. Las incisiones quirúrgicas realizadas en tejidos blandos lesionados pueden provocar una mala cicatrización de la herida o una infección profunda. Por lo tanto, es fundamental reconocer los signos de lesión de partes blandas para que el tratamiento de las fracturas cerradas sea satisfactorio. Existen diversas opciones terapéuticas preoperatorias para evitar una mayor lesión de partes blandas y facilitar su rápida recuperación: férulas, crioterapia, compresión y cirugía diferida. Las nuevas técnicas quirúrgicas han mejorado el tratamiento y disminuido las tasas de complicaciones de partes blandas.
Consecuencias negativas de los deportes y de las actividades para mantenerse en forma
La práctica de deportes y de actividades para mantenerse en forma (fitness) es saludable a cualquier edad, fundamentalmente para combatir la obesidad y la osteoporosis, y para mejorar el estado de salud cardiovascular. Sin embargo, también pueden producir lesiones musculoesqueléticas en la infancia y adolescencia. Dichas lesiones pueden causar problemas en épocas posteriores de la vida, como movilidad dolorosa o imposibilidad de participar en actividades para estar en forma. Los avances terapéuticos actuales permiten que muchos deportistas puedan volver a sus actividades físicas tras lesionarse. Sin embargo, ni siquiera los tratamientos precoces de las roturas meniscales y del ligamento cruzado anterior evitarán la artrosis secundaria. La práctica intensa de deportes y de actividades para estar en forma durante la infancia y adolescencia aumenta el riesgo de artrosis, incluso sin que haya habido lesiones. Resulta curiosa la importancia que se otorga a los avances terapéuticos que permiten a los deportistas lesionados volver a su actividad intensiva frente a la poca atención que se ha dedicado a las complicaciones que la práctica deportiva provoca a largo plazo. El conocimiento de las consecuencias que el deporte intensivo y de las actividades para mantenerse en forma tienen a largo plazo nos permitirá ayudar a nuestros pacientes a decidir qué tipo y nivel de actividad física deben realizar.
Translated by Francisco Castillo, MD, Enrique Fernandez-Paredes, MD, and Antonio Ferrer, MD.